miércoles, 14 de septiembre de 2016

AUTOEVALUACIÓN

REGISTRO DE AUTOEVALUACIÓN

1. En general, ¿cómo estimarías tu trabajo y esfuerzo personal en esta asignatura?

En esta asignatura he disfrutado de verdad, por lo tanto he trabajado con mucho interés, sobre todo las lecturas y los vídeos aportados en los foros. Los contenidos han hecho que explotase mi cabeza de puntos de vista. Me ha enriquecido verdaderamente y por lo tanto me he esforzado en trabajar los contenidos. Sin embargo, las circunstancias laborales no me han permitido sumergirme todo lo profundamente que me hubiese gustado. Así que en cuanto a mis circunstancias, creo que he trabajado bien. Si las circunstancias hubiesen sido otras, probablemente mi esfuerzo hubiese sido mayor y podría haber afinado mucho más mis reflexiones. Y me da rabia no haber dispuesto de más tiempo para ahondar más en todo los contenidos ofrecidos. 

2. ¿Cómo valorarías el interés que has mostrado?

Positivamente! He alucinado con todos los materiales, los he compartido con amigos, los he disfrutado mucho y han sido hilos de conversación en más de una reunión familiar desde que comencé la asignatura. Sí que me hubiese gustado más participar en los foros, pero es aún una herramienta con la que no me siento muy cómoda. Me parecen mucho más estimulantes las herramientas sincrónicas. Así que bueno, he mostrado interés pero más hacia fuera que hacia dentro de la comunidad de aprendizaje con profesores y compañeros, lo que no sé si está muy bien. 

3. Comenta brevemente las lecturas destacando ideas, sugerencias que te hayan aportado.

Aparici, R. (2010) (Coord) La construcción de la realidad en los medios de comunicación. Madrid, UNED.

Fue el primer libro que me leí antes de comenzar el máster, cuando ojeé la bibliografía el verano anterior. Supuso para mí una completa introducción a los contenidos que hemos ido trabajando en algunas de las asignaturas, especialmente en esta y en la asignatura de Ciberespacio con Raúl Antón Cuadrado el cuatrimestre pasado. El capítulo primero de Aparicio despierta curiosidad desde el primer párrafo y el dedicado a Disney lo recuerdo especialmente, ya que trabajo con niños. 
Me hizo comenzar a abrir los ojos. 

Castells, M. (2011) Comunicación y poder. Madrid. Alianza.

Este libro me costó terminarlo, por la cantidad de información que recoge y la profundización en cada aspecto en el entramado del poder en la red de medios de comunicación. Me impresionó la cantidad de fuentes citadas y los ejemplos expuestos y casi literalmente me atrevo a decir que fue como un ladrillazo a mis teorías sobre el poder desde la web 2.0, el poder esparcido en cada nodo. Realmente fue un descubrimiento. 
Especial importancia a su apartado sobre neurología y procesos cerebrales de información, muy muy interesante. Realmente aún conservo dudas, a pesar de haberlo leído, sobre si los sistemas de poder son innatos. Aún conservo el debate en mi cabeza con completo equilibrio entre las partes. 

Quin, R. y McMahon, B. (1997) Historias y estereotipos. Madrid. De la Torre. 

Este libro lo disfruté muchísimo por su fácil lectura y la profundidad de su contenido. Fue el que me hizo relacionar directamente narrativa digital con imagen tanto real como virtual. El modo de contar historias y como las imágenes te cuentan historias. Nunca tuve ese punto de vista, aunque en ocasiones llegase a las mismas conclusiones. Suena extraño, pero es cierto. Las conexiones entre educación, emoción, narrativa o sobre lo construido socialmente Vs. lo innato afloraron en mi cabeza a raíz de esta lectura, y aún sigo con la pregunta que ronda mi cabeza siempre que hablo de estereotipos (con mucho más fundamento después de pasar por este libro). Por qué no se ahonda más en la narrativa emocional y vías para despojarla de ideas restrictivas desde la educación más temprana? Cómo se llega al origen y se puede trabajar construyendo desde dentro en vez de únicamente agudizar el sentido crítico? Basta con el darse cuenta? 

Salmon, C. (2010) Storytelling: La máquina de fabricar historias y formatear las mentes. Barcelona. Península. 

Este libro es una maravilla, quizás lo hubiese disfrutado más si hubiese leído a Chomsky primero, pero lo hice al revés y lo aprecié el doble una vez terminado a éste. 
Realmente me siguen rondando la misma pregunta una y otra vez: nos libraremos alguna vez de la capacidad de ser manipulados?

Gubern, R. (2004) Patologías de la Imagen. Barcelona. Anagrama.

Este autor personalmente es el que más me llama la atención, por sus rutas multidisciplinares a través del hilo conductor que es la historia de la imagen y su papel en la comunicación de masas. No terminé de leerlo, pero lo complementé con su conferencia en Chile que descubrí gracias a Google. La pregunta sigue siendo la misma, que para mí, aún queda en el tintero. Cuándo fue el momento exacto en que el ser humano creó la imagen y por qué. Aún no me convence ninguna explicación, a pesar de que las que da son razonables. 

Correa, R. I. (2011) Imagen y Control Social. Manifiesto por una mirada insurgente. Madrid. Icaria Editorial.

Este es probablemente el libro que más he recomendado aparte del de Castells (Comunicación y Poder) de todos los que he leído en lo que llevo de máster. Su lectura es amena y directa, con muchísimas referencias de completa actualidad -o que pueden extrapolarse sin problema-, y que más dimensiones del tema aborda. Realmente es un trabajo completo y muy inspirador. La idea principal, para mí, y que más destaco es el adoctrinamiento de la emoción humana. Me atrae muchísimo ese tema y probablemente se convierta en alguno de sus aspectos en el tema de mi trabajo de fin de máster, si consigo acotar todo lo que este libro a aflorado en mí. 

4. ¿Has realizado algún trabajo voluntario de producción de medios? En caso afirmativo, explica brevemente en qué ha consistido.

Hace varios años comencé un par de blogs, uno sobre la temática que bien podemos llamar ahora Ocho apellidos vascos -ya que en él relataba mis impresiones como sureña viviendo en Pamplona- y otro sobre musicoterapia en prisión, que fue mi trabajo de fin de máster de Musicoterapia -para dar a conocer la materia en general y específicamente ayudarnos entre los profesionales que nos dedicábamos a ello en ese momento, sin mucha experiencia en  musicoterapia penitenciaria en el país-. 

Para la asignatura de Narrativa Digital, hemos creado, en grupo de cinco estudiantes, el proyecto Nodos de ver sobre el poder narrativo de la imagen y el audio, ofreciendo una historia construida alrededor de los arquetipos de jung con pequeños clips de vídeo montados con un audio en concreto. Hemos puesto a disponibilidad de los visitantes los clips de vídeo para que puedan realizar un montaje a su gusto y varios clips de música con que complementar la imagen y realizar un trabajo de narrativa audiovisual. 

5. ¿Se ha producido en tí alguna sensibilización especial sobre los temas tratados?

Sí, me llama mucho la atención el tema de las emociones y el control social a través de ellas. Cómo se han homogeneizado tanto las emociones a través de los estereotipos. 

6. ¿Qué es lo más importante que has aprendido? ¿Qué crees que has dejado de aprender?

He aprendido a tomar conciencia de lo importante que es adquirir de inmediato una mirada crítica hacia todo lo férreamente establecido. A abrir los ojos en la tarea de discernir lo que merece la pena perpetuar y lo que no. En definitiva, creo que a ser mejor ser humano. 

He dejado de aprender ciertos estándares. Los estándares basados en costumbres arcaicas que ya no funcionan. 

7. Valora tu aportación en chats, foros, y contacto con otr@s compañer@s del Máster.

No he sido muy participativa, porque no me hallo asincrónicamente. En el caso de los chats, no podía participar en ellos por horario laboral, que coincidía siempre. Y me hubiese encantado estar porque cuando leía la transcripción me sentía frustrada de no poder hacerlo y aportar en el momento, con respuestas inmediatas. 
Si tengo que valorarla, no me queda más remedio que hacerlo negativamente. 

8. ¿Has consultado otro material bibliográfico, en la red… para complementar?

Sí, el libro de Jenkins, Cultura Transmedia y el genial manifiesto de Lanier, Contra el rebaño digital.

9. Realiza un mapa conceptual con las ideas, sugerencias, o preguntas más relevantes que consideres en este período de aprendizaje.

No me gustan los mapas conceptuales, porque soy de prosa, me parecen demasiado escuetos. 

Sí que voy a enumerar una serie de conceptos que me han inspirado mucho.

Imagen.
Narrativa digital y narrativa audiovisual.
Emoción y control social.
Big Data y Burbujas de Filtro.
Doctrina del Shock.
Poder.
Hegemonía de Gramsci.
Sociedad Global.
Guerrilla Semiológica.
El cerebro político - emocional (Westen)
Estereotipos.
Cultura Transmedia.

10. Algún otro elemento, no relacionado anteriormente, y que quieras valorar dentro de lo que has aprendido libremente y/o de lo que se te ha intentado enseñar en la asignatura. 

Insisto, creo que hay que profundizar en la emoción.


VALORACIÓN GLOBAL: Notable, 7. 

Justificación de la evaluación: creo que he cumplido con los objetivos de la asignatura y al mismo tiempo considero que de haber tenido más tiempo, podría haberme esforzado más y realmente sacar mucho más jugo a todo el material disponible (bibliografía, links de vídeo, chats, foros). Al mismo tiempo, también reconozco mi flaca participación en la comunidad virtual de aprendizaje. 

EVALUACIÓN DE LA ASIGNATURA:

Junto con Educación en el Ciberespacio y Principio de la Sociedad del Conocimiento, es la asignatura que más he disfrutado. Sí que creo que debería encontrarse la forma de hacer al menos un encuentro o dos a lo largo de su duración para poder debatir los que no tenemos horario compatible con los chats establecidos de clase. 


Por lo demás, chapeau. Una asignatura de las más motivantes y completas. Gracias. 

lunes, 12 de septiembre de 2016

LA DOCTRINA DEL SHOCK O QUIÉN ESTÁ DETRÁS DE TODO ESTO.

Naomi Klein más que inspirarme lo que ha hecho ha sido lanzarme una especie de Bucket Challenge en mi capacidad de raciocinio. Me ha puesto unas gafas todavía más grandes. 

La “doctrina del shock” es un término utilizado por primera vez por la periodista canadiense Naomi Klein en su trabajo homónimo publicado en 2007 que básicamente se refiere a todo tipo de narrativas implícitas en imágenes que permiten ejercer la opresión y generar miedo para sentir que necesitas que te protejan. 
En esta línea, ya conocía los experimentos y procedimientos psiquiátricos de la primera mitad del siglo XX para generar una dependencia en los enfermos y así poder controlar sus conductas para, en cierto modo, homogeneizarlos y tornarlos vulnerables a una amenaza poco concreta.

No fijándome tanto en lo negativo o en hechos que no se pueden eliminar, lo que destaco de este libro es la idea de que el miedo es aprendido, y que es la mejor forma de control social. Y que incluso en la imagen más naïve puede interpretarse un mensaje de miedo, aunque sólo sea por la posibilidad de la ausencia de aquello que se muestra. Que el miedo paraliza, no sólo física, sino emocionalmente. Que si sólo se muestra una realidad, es más complicado que podamos ver el resto, y que el poder ya no está únicamente en quien ofrece la imagen que ha seleccionado bajo un criterio concreto, sino que está en la aceptación y acción en consecuencia del que la mira. 

Tenemos poder, porque podemos mirar en lugar de sólo ver.


LA IMAGEN VIRTUAL.

Aunque este tema también se trata en el trabajo de Correa, La imagen y el control social, después de algunas lecturas en los foros y visionado de vídeos, prefiero abordarlo desde el punto de vista generado por el grado de habilidad que poseo para asociar ideas. 

Me impresionó mucho el tema de Big Data (https://es.wikipedia.org/wiki/Big_data) y al tratarse de algoritmos informáticos, que están directamente relacionados con los algoritmos de creación de un video juego o una imagen virtual -entendido aquí virtual como no real, o creado por una máquina-, creo conveniente abordar ambos temas a la vez. 

Bien, a mi modo de ver están ocurriendo dos procesos simultáneos en principio incompatibles. Es decir, como apuntaba Correa, “ya no son operaciones físicas las que crean lo visible, sino operaciones simbólicas tratando organizar la materia de otro modo” y a la vez, intentamos constantemente de emocionalizar o humanizar a las máquinas. Los videojuegos, por ejemplo, que son un festival de imágenes virtuales, cada vez son más reales en cuanto a texturas, gestos, complejidad de las historias, y al mismo tiempo hay una fuerte resistencia a la posible destrucción de las relaciones sociales e imágenes reales que ocurriría si monopolizaran la vida humana. 


Detrás, un equipo de informáticos divididos entre los que piensan y los que imaginan, configuran una serie de imágenes virtuales que influenciarán nuestro imaginario personal y colectivo. 

Da qué pensar...
y qué imaginar.

EL ARTE DE MIRAR.

Hice una referencia a Ramón Correa y su genial trabajo Imagen y Control Social. Esta entrada está dedicada enteramente a él, porque considero más que necesaria su difusión para ampliar el espectro de lo que somos capaces de ver, mirando. 
Este libro es todo un despertar (para dummies) en el mundo de la imagen y cómo ella genera unas líneas generales de actuación en los seres humanos. Sobre el darse cuenta de que las imágenes se ofrecen previa selección; sobre el darse cuenta de quién puede estar detrás de esa selección y sobre cuán susceptibles somos de ser manipulados por esas imágenes preseleccionadas. 

Hice una referencia a la emoción, y Correa la sitúa como centro neurálgico de nuestra influenciabilidad. Porque existen emociones universales, que producen acciones en gran medida previsibles, existe la imagen como uno de los agentes de control social más sutiles. Como se dijo en algún foro de la asignatura, la naturalidad y la sofisticación en el mecanismo visual hace que su verdadera función se invisibilice. Y el sistema poco a poco, se vuelva más eficaz y enraizado.  Aumenta el peso de la emotividad en detrimento de la conciencia, como apunta Correa. Y como Gubern también señalaba en su conferencia que cité en la primera entrada “la imagen es selectiva, exhibe y esconde y a veces, lo que esconde es mucho más importante”.

Correa reduce la imagen como a una simple “transferencia emotiva”, que de simple tiene muy poco. Las representaciones visuales que nos llevan a emociones conocidas nos crean una respuesta conocida, hacia una aceptación, una -cada vez más difícil- indiferencia o a un rechazo. Y así uno a uno vamos siendo introducidos en grupos controlados e influenciados por aquel agente que generó esa imagen y nos la ofreció a la vista. Es cierto que el mensaje que transmite una imagen depende del que la mira, pero también es cierto que los mensajes, de tanto repetirse, se convierten en principios para ese espectador. Para nosotros, los espectadores. Cada vez es más difícil escapar a ellos, por lo tanto, hay que abrir más los ojos, relativizar, reflexionar, y sobre todo, conocer qué o quién está detrás de esa imagen antes de asumir lo que nos transmite. 

Así pues, Correa nos propone una constante mirada crítica, esforzándonos en mirar la imagen completa, es decir, la representación visual en sí, el medio que la difunde, el momento en que se difunde, la relación de todo lo anterior con el mensaje superficial que transmite y tratar de construir otras historias a partir de los detalles, incluso volver al proceso hacia atrás, y redescubrir o crear nuevos mensajes. En definitiva, ir del micro al macro y del macro al micro. 



EL “MONOTIPO” Y EL ESTEREOTIPO.

El estereotipo es algo que todo el mundo asume, pero de lo que pocos tienen conciencia real del adoctrinamiento que supone. Según Robyn Quin, autor de Historias y Estereotipos, los estereotipos “son imágenes simplificadas construidas en base a unos pocos elementos sin un conocimiento profundo del tema”. Ya en sí, la definición se nos antoja restrictiva. 

Lo que me ha llamado la atención de esa definición ha sido la palabra “construcción”. Es decir, son simplificaciones construidas, pero, ¿cuándo comienza esa construcción y cómo se llega a arraigarla tanto? Quin enfoca este punto desde el ojo selectivo del que mira, y cómo desecha lo que no ve (interesante lo que he leído sobre la diferencia de los términos “mirar” y “ver” en el trabajo de Correa, Imagen y Control Social). Así pues, entiendo que el bagaje cultural, ese uso más privado de la imagen, lo que constituye el patrimonio visual personal, fijo y cambiante a la vez, nos altera la visión. Entonces, como en las leyes de la percepción visual -figura/fondo, contraste y agrupamiento las más generales- nuestro procesamiento de la imagen casi responde a una estructura narrativa básica de planteamiento, nudo y desenlace. Se nos muestra un estímulo -visual en este caso-, desarrollamos una historia a partir de este estímulo y finalmente concluímos su procesado cerrándola o completándola de alguna forma. 

¿De qué forma? y aquí viene para mí, la clave de la mayor parte de cuestiones existenciales: la emoción. 

La emoción es el tamiz. La emoción es lo que hace que mires y no sólo veas. La emoción es personal y a la vez es transferible. Existen emociones definidas y que afectan a prácticamente la totalidad de seres humanos. No me atrevo a decir la totalidad porque no conozco persona por persona a toda la humanidad, pero si existen los estereotipos es porque hay emociones comunes en ella. 

A título personal, soy del pensamiento de que la emoción parte del amor y que el amor tiene el poder de alterar cualquier tipo de regularidad, positiva o negativamente. 

Y aquí tiene pertinencia la referencia a la palabra “monotipo” que he creído conveniente crear para designar un nivel más restrictivo aún que el dado por el estereotipo. A raíz de la conferencia de Chimamanda Ngozi sobre el poder de las historias como generadoras de estereotipos, (https://www.ted.com/talks/chimamanda_adichie_the_danger_of_a_single_story#t-582256) muy inspiradora, de la que destaco la frase “el problema de los estereotipos no es que sean falsos, es que son incompletos”, nace el término “monotipo”. Tomando la analogía con las palabras “mono” y “estéreo” en el vocabulario sonoro, en una unión de lo visual con lo auditivo -podemos relacionar directamente con la capacidad de ver una historia en una imagen o escuchar una sola versión o fragmento de una historia más extensa en las vías de transmisión narrativa fuera de la literatura-, “monotipo” designa esa limitación y capacidad de ver una pieza del puzzle y construir con ella la imagen resultante completa. Más sencillo, el estereotipo generaliza y el monotipo se fija en los pequeños criterios para generalizar. 

Tenemos este nuevo prisma, una buena imagen mental sería -y viene al caso- la portada de Pink Floyd que acompaña a esta entrada, un rayo de luz que al atravesar un triángulo convierte el rayo en un arcoiris. A partir de ella podemos reflexionar desde el uso privado que hacemos de la imagen y cómo nos imbuimos en lo que vemos en ella, desde el rol de espectador. 

Debemos fijarnos en los “monotipos” para discernir los estereotipos, y buscar el origen de cada semilla de connotación y limpiar desde debajo del sótano al tejado. Y poder conocer la construcción al completo. No hay que tomar un juicio de valor, quizás sea un error hacerlo constantemente, hay que identificarlo, conocerlo, considerarlo y discernir sobre su perpetuación o erradicación. 

Y damos pie a la siguiente entrada: qué estamos viendo en ese mismo instante o quién ha seleccionado esa imagen en diferido para transmitirnos el qué, qué otras cosas nos transmite con menor fuerza y por qué. Suena denso, pero merece la pena mirar. 




INTRODUCCIÓN A LA IMAGINACIÓN.

Desde las imágenes figurativas más antiguas encontradas, las pinturas rupestres de Francia y España -que datan de hace unos 36.000 años aproximadamente- surgen las preguntas inevitables: 

¿por qué el ser humano crea una imagen? y, ¿para qué?

Bien, a mi parecer, el por qué de la imagen es una incógnita que merece ser respondida a través de la constante construcción del término fijándonos en el uso que se hace y/o hacemos de ella y sobre lo que Román Gubern habla en su trabajo Patología de la Imagen. En él hace referencia a dos usos generales de la representación visual, el uso público y el uso privado. El uso público comprende al uso de la imagen por parte de los medios de comunicación, empresas e instituciones, mientras que el uso privado atañe a la inmediatez o esfera local en que se generan y desarrollan imágenes, esto es, el ámbito familiar y cultural del día a día (Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Imagen). 


Dicho esto, y sin entrar en más profundidad dado el carácter introductorio de este texto, colocamos el primer cimiento de lo que va a ser el contenido de este blog o diario de aprendizaje, un espacio de reflexión acerca de los descubrimientos que hago sobre este tema partiendo de lecturas, material audiovisual, y chats de clase de la asignatura Teoría y Práctica de la Información Audiovisual dentro del máster en Educación y Comunicación en la Red de la UNED que me encuentro cursando. 

jueves, 12 de mayo de 2016

CAJÓN DESASTRE ANTES DE LEER.


UNA IMAGEN CREA MIL VERSIONES DE SU PALABRA PRIMIGENIA.


Este título hace referencia al discurso actual de los medios de comunicación, ya sean los tradicionales: periódicos, televisión, libros, o la nueva forma de distribución de la información a través de la web y todo lo que en ella se propaga a través de innumerables plataformas. La he titulado así porque no se me ocurría mejor forma para encabezar una introducción que hiciese justicia a la ensalada mental que me invade en estos momentos.

Delante de mil anotaciones en papel que he hecho desde que comencé el máster hasta el comienzo de este segundo cuatrimestre, he de decir que lo veo todo muy grande, muy difícil de clasificar, incluso me provoca frustración exponer una reflexión acerca de una información en concreto por la tendencia a convertirse en arcaica en este espacio-tiempo acelerado en que vivimos. No, el tiempo no avanza más deprisa, así como tampoco podemos estar en varios sitios a la vez, pero con la ventana al mundo que es internet es dicífil, mucho, jerarquizar las propias reflexiones. Siento que hay demasiados acontecimientos simultáneos que merecen una buena reflexión, y me abruma.
Quizá sea el ego, o la autoexigencia o un sentido acusado de la responsabilidad como ser humano.
No lo sé con certeza.
Sólo sé que la intranquilidad y la necesidad de decir algo me pueden. Creo que podría ser un deber de y para todos los seres humanos.

Hemos hablado mucho durante estos meses del poder. ¿Quién lo tiene? ¿Quién fomenta el poder de pocas manos? ¿Son pocas manos las que lo tienen, realmente? ¿Qué es realmente el poder?
Probablemente se nos escapa que todo está relacionado, que todo ocurre por una sucesión de múltiples consecuencias de múltiples decisiones. En principio, no tendrían por qué ser decisiones cruciales, ni triviales en particular. Son todas. Todos estamos en la red, todo el caos está conectado. Y todo el caos puede ordenarse, y ese orden no tiene por qué ser lineal en ninguna de sus dimensiones.

Hace poco leí un artículo de corte antropológico sobre la evolución del cuerpo humano en el futuro. Siento no dar más datos, no recuerdo a ciencia cierta cómo llegué hasta él. He intentado buscarlo y no lo he encontrado. En resumen, el leit motiv declamaba que todos tendríamos los ojos mucho más grandes. "Porque la humanidad ha entrado en la era de lo visual: fotos, anuncios en marquesinas sin apenas slogan, pantallas, pantallas y más pantallas". En cuanto al tacto, se referían a él más anatómicamente:"grandes pulgares". Sobre el oído no decían nada.
Mi pregunta es: ¿por tener ojos más grandes, vamos a saber ver mejor?




domingo, 8 de mayo de 2016



"Leave you troubles outside!
So - life is disappointing? Forget it!
We have no troubles here! Here life is beautiful...
The girls are beautiful...
Even the orchestra is beautiful!

You see? I told your the orchestra is beautiful!"



extracto de la canción "Wilkomen" de la película Cabaret (Bob Fosse, 1972)